ZONA DE ESTUDIO

Los breadcrumbs, o el rastro de Hansel y Gretel

A pesar de ser una perogrullada, siempre es bueno tener presente que una aplicación interactiva, cualquiera que sea su soporte, debe ser diseñada y planificada para ser explorada a fondo. Este es el objetivo final de cualquier aplicación, y debe, por tanto, ser el punto en el que debemos centrar más esfuerzos a la hora del diseño y planificación de la misma.

En una página web existen diferentes modelos de exploración, pero prácticamente todos se someten a una regla general: reforzar los elementos de navegabilidad por defecto que tienen los distintos navegadores con barras de navegación propias de cada web. Las clásicas opciones de Adelante, Atrás, Home, Subir, Bajar, los enlaces a las diferentes secciones, etc, suelen estar duplicadas, lo que no es malo en absoluto, todo lo contrario. A veces incluso se peca por exceso, y suelen haber algunos controles absolutamente supérfluos que no hacen sino complicar un poco más la exploración de una web.

Sin embargo, uno de los elementos menos utilizados por los diseñadores webs, pero que se han demostrado como fundamentales, son los que permiten al usuario saber en qué lugar concreto de la web se encuentra en cada momento: a este respecto los breadcrumbs (rastro de miguitas de pan, en alusión al cuento de Pulgarcito) son muy convenientes y efectivos. Suelen colocarse al inicio de las páginas, en la parte superior izquierda, inmediatamente debajo de la cabecera y en diferente tipografía o color para ser rápidamente reconocidos. Por ejemplo:

Está Ud. en > Home > Artículos > Sociedad > Noticias del día

Además de indicar en qué lugar se encuentra el usuario, le recuerda los pasos que ha seguido para llegar hasta allí, y gracias a que los diferentes escalones tienen su propio enlace a la sección correspondiente, se puede navegar entre ellos fácilmente y sin perderse.

Otros diseñadores, por ejemplo, cambian el color de los enlaces, o del fondo de los mismos, para indicar al usuario que se encuentra en esa sección resaltada:

En las aplicaciones multimedia el asunto es radicalmente diferente. Al ejecutarse independientemente de cualquier otro programa o navegador, carecen por defecto de los elementos de navegación comunes a ellos, por lo que es fundamental implementar un sistema eficaz de breadcrumbs que permita al usuario localizar con rapidez en qué sección de la aplicación se encuentra. En estos casos no bastará con diseñar una buena barra de navegación interna, hará falta algo más. Y este plus deben ser las cabeceras de las páginas.

En Internet los diseñadores tienden a homogeneizar las diversas páginas de una web y a fijar elementos comunes a todas ellas que permitan al usuario saber que, a pesar de estar cambiando de página, está dentro de la misma web principal. Por ejemplo, las cabeceras suelen ser idénticas a la de la página principal o index. Los enlaces principales suelen repetirse en todas las páginas, aunque en realidad no sea necesario, los colores no varían, ni la tipografía. En una aplicación multimedia debe ocurrir precisamente lo contrario: ya que el sistema de breadcrumbs puramente textuales no es demasiado atractivo formalmente hablando, aunque sí sea efectivo, una buena manera de identificar las distintas secciones de una aplicación serían las cabeceras de las mismas, conservando por supuesto el aspecto general de las mismas, que no varíen sustancialmente unas de otras, pero incluyendo elementos que las diferencien suficientemente.

Manolo Cros
© artesan producciones '07

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