ZONA DE ESTUDIO

La tipografía en aplicaciones multimedia

El diseño de una aplicación multimedia comparte buena parte de su desarrollo y estructura con otras ramas del diseño, como la programación web o la maquetación de documentos. Conseguir que el texto en una aplicación interactiva sea legible y claro debe ser uno de los objetivos primordiales del diseñador multimedia.

Sobre el texto vale la pena detenerse en algunos aspectos:

TIPO DE LETRA
La mayoría de aplicaciones de desarrollo multimedia contienen una herramienta de "embed fonts" mediante la cual el tipo de letra que se utilice en el diseño de la aplicación se incorporará a la misma a la hora de su distribución, por ejemplo vía cd rom. Así pues, no tenemos aquí las limitaciones que nos encontramos al diseñar para la web, en la que deberemos asegurarnos de que el tipo usado también reside en el ordenador del usuario, ya que de otra forma será sustituído por el tipo que el mismo tenga determinado por defecto. De todas formas, hay que mantener una cierta coherencia en el uso de los tipos, y no convertir nuestra aplicación en un escaparate de fuentes: como regla general, no deberían usarse más de dos fuentes distintas en cada documento.
Por otro lado, el uso de tipos con o sin serifa dependerá bastante del contenido de la aplicación (si es tipo presentación, documento técnico, etc), y siempre será preferible usar tipos sin serifa, que favorecen la lectura en pantalla.

TAMAÑO DE LA FUENTE
El tamaño del tipo utilizado debe prefijarse siempre de antemano, atendiendo al público al que va dirigido nuestra aplicación. Si se trata de aplicaciones educativas dirigidas a niños, o a ancianos o personas con visión disminuída, deberemos usar un tipo de letra mayor del habitual (14 puntos suelen ser suficientes).
De todas formas, indicaremos en el apartado de AYUDA de la aplicación (todas ellas deberían contener uno) si existe alguna forma de que el usuario pueda variar el tamaño del texto en pantalla para facilitar su lectura. A tal efecto existen algunos scripts o códigos internos según la herramienta de diseño que utilicemos que nos permitirán ofrecer esta posibilidad.
Mención aparte merece el uso que hagamos de los documentos HTML incorporados a una presentación. En este caso el documento incorporado suele comportarse como si de un documento html independiente se tratara, lo que permitirá al usuario cambiar el tamaño de la fuente según sus necesidades. En los principales navegadores de Internet (Internet Explorer, Firefox y Mozilla) esto se hace usando la combinación de teclas Ctrl y el signo "+" o "-", según queramos aumentar o disminuir el tamaño del tipo.

UTILIZACION DE LOS COLORES
Tanto en el diseño y uso de las fuentes como en el de los fondos y cajas de texto de la aplicación deberemos usar colores fuertemente contrastados, facilitando todo lo posible la lectura clara y sin esfuerzos de la vista.
Por lo general, el uso de fondos muy atenuados y tipos en negro o color oscuro son los más fáciles de leer. Por el contrario, usar fondos oscuros o muy oscuros con fuentes de color claro presentan también buen contraste, pero la lectura se dificulta más y la vista se puede resentir. Por supuesto el uso de fuentes oscuras sobre fondos oscuros debe evitarse siempre.

Máximo contraste
(buena lectura)
Elevado contraste
(buena lectura)
Contraste medio
(lectura media)
Contraste muy débil
(difícil lectura)

RESUMEN

La utilización en nuestra aplicación interactiva de unos tipos de letra adecuados mejorará enormemente la usabilidad y accesibilidad de la misma. Como reglas generales deberíamos recordar:

  1. Utilizar tamaños de letra suficientemente grandes, dependiendo del usuario final.
  2. No usar más de dos o a lo sumo tres tipos diferentes dentro de cada documento.
  3. Utilizar tipos sin serifa, que facilitan la lectura en pantalla.
  4. Usar colores de fuentes y fondos fuertemente contrastados.

Manolo Cros
© artesan producciones '07

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